Un tema muy recurrente en las conversaciones de foros relacionados con servicios financieros y nuevas tecnologías es el de Open Banking impulsado también porque en la nueva regulación de Instituciones de Tecnología Financiera indica en el artículo 76 lo siguiente Las Entidades Financieras, los transmisores de dinero, las sociedades de información crediticia, las cámaras de compensación a que se refiere la Ley para la Transparencia y Ordenamiento de los Servicios Financieros, las ITF y las sociedades autorizadas para operar con Modelos Novedosos estarán obligadas a establecer interfaces de programación de aplicaciones informáticas estandarizadas que posibiliten la conectividad y acceso de otras interfaces desarrolladas o administradas por los mismos sujetos a que se refiere este artículo y terceros especializados en tecnologías de la información, con el fin de compartir los datos e información” y para mediados del primer semestre del 2020 se prevé que emitan las disposiciones referentes a este artículo. De cara a los bancos significa que tendrán que poner a disposición APIs para consultar tres tipos de datos: financieros abiertos, agregados y transaccionales. Esto para empresas de tecnología es una operación prácticamente estándar donde las plataformas están diseñadas para consultar y compartir datos mediante APIs, pero en general para instituciones financieras como los bancos será un gran reto tecnológico, administrativo y cultural.

Dada la relevancia de este tema y para poder comprender a más detalle el funcionamiento de APIs decidí tomar un curso de programación en Dev.f para profundizar y entender los elementos básicos que se requieren para definir y programar estas interfaces, tengo que admitir que fue un gran reto retomar temas de programación y también porque los instructores son casi veinte años más joven y esto significa otra forma de comunicación, enseñar, temas de conversación y más. Finalmente, después de dos meses pude consultar información de sitios como la NASA, INEGI o Mercado Libre y crear mi propia API para consultar datos de mi perro, algo básico, pero al final la base de cómo se puede estructurar la información. El mayor aprendizaje fue conocer la dinámica de los equipos de programación actuales con gente muy joven y con la capacidad de crear soluciones por medio de tecnología, gente que busca flexibilidad, pero objetivos claros y así retomando el tema de los retos para los bancos que tradicionalmente han sido instituciones culturalmente muy formales y jerárquicas tendrán que cambiar para poder atraer a jóvenes programadores que tienen una visión distinta y una forma de trabajo “sin corbata y traje” por decirlo de alguna manera y no sólo creando grupos de trabajo o espacios separados del banco con enfoque digital sino cambios desde el corazón de la institución.

Adicionalmente al cambio cultural se requieren otros cambios en tecnología y procesos, con base en la opinión de algunos responsables de transformación digital y mi experiencia estos son los puntos básicos para cumplir con las obligaciones de la autoridad:

Generación de la información: Para poder abrir los datos a las entidades reguladas para consulta, el primer paso es confirmar que se tiene la información y en este sentido se necesita un proceso de generación simple y plataforma que resguarde estos datos, en el caso de los datos financieros abiertos que indica la Ley Fintech, como es la ubicación de cajeros, debe ser una tarea relativamente sencilla considerando el bajo volumen de dispositivos que hay en México como ejemplo de algo similar existe la API en el INEGI para consultar las entidades económicas censadas en la cual uno de los datos que entrega es la latitud y longitud de cada uno, otro ejemplo más extremo es que en la NASA se puede consultar los meteoritos y la cercanía con la Tierra.

Desde un punto de vista más técnico se requiere de un diseño de estructura de información sencillo y claro para los programadores y en el mejor de los casos estándar para los objetos y elementos que lo conforman.

Resguardo de información: Una vez generada la información se requiere de resguardarla con los máximos estándares de seguridad para lo cual existen expertos y empresas enfocadas en este tema, algo que reforcé en mi curso de programación fue la facilidad de uso de servidores virtuales o “la nube” utilizando Amazon AWS, Microsoft Azure o Google Cloud en donde los bancos pueden habilitar sus APIs, esto es otro gran cambio al dejar de utilizar exclusivamente la infraestructura de la institución con servidores físicos en alguna locación del país.

Actualización de la información en tiempo real: La interacción con las plataformas y aplicaciones tecnológicas hoy en día requieren inmediatez y lo mismo tendrá que suceder con la generación (POST), consulta (GET) o modificación de información (PUT) por medio de APIs en los bancos, no considero que sea viable que continúen utilizando procesos “batch” para actualizar la información. Otro gran reto para las instituciones reguladas porque en el caso de algunos datos estos son propiedad del usuario y determina si se pueden o no compartir, si se pueden compartir en totalidad o parcialmente o para qué se pueden compartir y esto puede cambiar a lo largo de la relación entre el usuario y la institución así que para poder administrar esta información se requiere de una estructura de base de datos sólida, estructurada y bien programada para poder ejecutar los métodos de generación o modificación.

Mantenimiento de APIs:  El portafolio de APIs requiere un mantenimiento constante, así como lo lenguajes de programación cuentan con varias versiones y adicionalmente se necesita de un sitio enfocado en los programadores donde se detalle cada una de las APIs, su estructura, los métodos disponibles, generación de llaves, etc. Tal cual un equipo dedicado a APIs.

Finalmente, como resumen, algo que puede considerase sencillo como poner a disposición datos de la ubicación de los cajeros por medio de APIs, en algunos casos puede significar  cambios radicales en la institución financiera, cambios que en algún momento se tenían que realizar y que ahora son obligatorios, cambios que permitirán a las instituciones abrir su panorama a los nuevos modelos cooperativos que tienen como finalidad impulsar la inclusión financiera, cambios en la forma de trabajo rígidos y jerárquicos por flexibilidad y empoderamiento, cambios que generan nueva forma de ingresos y cambios que permitirán a las instituciones financieras dar ese paso a la transformación digital y competir con las Big Tech.